METODOLOGÍAS QUE PUEDEN INCREMENTAR LA PRODUCTIVIDAD

Las nuevas formas de trabajo están transformando no solo los hábitos y filosofía de los empleados sino también el diseño de oficinas.

¿Alguna vez has oído hablar sobre la metodología agile?

Agile por su traducción al español (ágil), es un conjunto de metodologías para el desarrollo de proyectos que requieren rapidez y flexibilidad para diferentes y cambiantes condiciones. Su principal propósito es agilizar y optimizar procesos.

Para ello, el proyecto se “fragmenta” en partes pequeñas que deben completarse y entregarse en en tiempo corto determinado,  de esta forma, se pueden crear pequeños objetivos que resulten fáciles de alcanzar a corto plazo.

Aunque suene un tanto obvio, hasta hace algunos años , muy pocas empresas lo realizaban de esta forma.

Lo más frecuente era realizar todo el proyecto y entregarlo una vez finalizado. Sin embargo, utilizando la metodología agile, se realizan varias entregas que se corresponden a una parte de la totalidad del proyecto.

De esta manera, el cliente puede ver el avance del trabajo y, si requiere alguna modificación, no habrá que comenzar de nuevo, retrasando semanas de trabajo, e incluso  la entrega final.

Cómo adoptar ésta metodología

Algunas de los hábitos que debemos seguir son los siguientes:

  • Los trabajadores son prioridad, a pesar de la carga de trabajo y el estrés, no podemos exprimirlos, debemos recordar que son humanos y realizar ciertas tareas les tomará un tiempo determinado, tiempo que ellos mismos deberán definir para poder dar fechas de entrega reales.
  • Colaboración constante. El trabajo en equipo y la coordinación es fundamental y determinante para mejorar la productividad. Pero no solo entre los miembros de la empresa, sino también con el cliente.
  • Ser prácticos, eficientes y buscar la operatividad por encima de cualquier proceso que nos ayude a enfrentarnos a imprevistos.
  • La forma de trabajo debe organizarse en entregas semanales o quincenales, de tal manera que todos los integrantes del equipo se enfoquen a una misma meta y vayan por el mismo camino.
  • Prepárate para cambios constantes, es probable que con frecuencia se realicen modificaciones a los proyectos, haciendo las revisiones constantes , nos permitirá hacer una pausa en el momento indicado y corregir lo solicitado.

 

Existen  diferentes tipos de prácticas o metodologías relacionadas, como es SCRUM y LEAN.
SCRUM generalmente es más común verlo aplicados para desarrollo de software. Muchos lo definen como un conjunto de buenas prácticas o “framework” que consiste en una forma de trabajo muy específica en la que hay unos roles asignados para cada integrante del equipo.

Mientras que LEAN busca mejorar los procesos de forma continua. Utilizando el menor número posible de recursos, para aprovechar los conocimientos del reto de los integrantes del equipo. Su objetivo principal es eliminar lo que no resulta necesario.

Todas las metodologías agile resultan bastante similares y, en general, buscan mejorar la productividad de los trabajadores, teniendo en cuenta en todo momento su bienestar y  necesidades.

¿Estás preparado para adaptar estas metodologías en tu empresa y así mejorar los procesos?